Has oído hablar de tensegridad?

Has oído hablar de tensegridad? Una estructura constituye un sistema de tensegridad si se encuentra en un estado de auto-equilibrio estable, formado por elementos que soportan compresión y elementos que soportan tracción.

El equilibrio entre esfuerzos de ambos tipos de elementos dotan de forma y rigidez a la estructura. El término tensegridad, proveniente del inglés Tensegrity es un término arquitectónico acuñado por Buckminster Fuller como contracción de tensional Integrity (integridad tensional).

La tensegridad aplicada al cuerpo humano, quiere decir que, nuestra estructura ósea se mantiene integrada en un sinfín de tejidos musculares y fasciales formando un sistema que mantiene su equilibrio gracias a los diferentes elementos de tensión a la que está unido.

Una compresión en una zona articular puede proceder de una deficiencia tensional del resto del sistema o de otra parte del sistema.

Desde este punto de vista el cuerpo se aborda en su globalidad. La mejora del equilibrio de la estructura, supondrá una considerable mejora de cada uno de los elementos tensionales que la componen. Todo ello aplican a Bowspring.

El cuerpo humano es una estructura tensegritica viva, podemos hablar de biotensegritat. La tensegridad aplicada en los seres vivos con auto movimiento.

Efectivamente, el cuerpo humano (y el de cualquier animal vertebrado) es claramente una estructura tensegrítica viva! Los huesos son las barras rígidas (no se tocan entre sí) que están en compresión gracias a las fuerzas de tracción de músculos, ligamentos y tejido fascial (tejido conectivo o conjuntivo), que a la vez forman la red tensa y continua que delimita espacialmente el cuerpo por el exterior. La piel es la última (y más externa) membrana elástica del cuerpo.

El tejido blando (músculos, ligamentos y tejido fascial) está en tensión positiva, favorable, necesaria y vital. La rigidez de los huesos les permite tener esta tensión. Imagínate un cuerpo sin huesos o sin tejido blando … sería un sin sentido, ya que uno necesita del otro. Deja que tu cuerpo sea lo más tensegrític posible: muévete, estira el tejido blando, respira de forma continua, amplia y profunda, descansa y relájate siempre que sea necesario, integrando las tensiones.

Y recuerda también, sigue una buena alimentación. A través de la práctica de yoga Bowspring, puedes desarrollar esta tensegridad, recuperando la sabiduría de la naturaleza primitiva. Con movimientos orgánicos, fluidos y conscientes.