FASCIA

Yoga Fascial: Liberación miofascial

El tejido conjuntivo o fascia está considerado como el tejido universal, pues se encuentra en todas las estructuras del cuerpo y realiza muchas funciones que hasta ahora no se tenían en cuenta.

En el mundo de la anatomía y del deporte  siempre se había considerado al el tejido conjuntivo como un complemento pasivo y estructural, infravalorándolo hasta proponerlo como un tejido de desecho o mero envoltorio. Hoy en día, a pesar de una falta de definición común, la fascia la podemos considerar como “un órgano de tejido conjuntivo que forma un continuo funcional, altamente inervado, que aporta estabilidad y movilidad formado por una red tridimensional cuya estructura principal es el colágeno y el agua”.

Se puede utilizar la “terapia de puntos gatillo”, como liberación miofascial es una terapia de tejidos blandos que pueden aliviar el dolor muscular crónico causado por adherencias de tejido cicatrizal en muscular (myo) fascia. La fascia  tejido conectivo que envuelve la mayoría de las estructuras dentro del cuerpo humano, incluyendo el músculo.

La Fascia apoya y protege a estas estructuras, pero puede llegar a ser restringida debido a la enfermedad, el uso excesivo, traumatismo, agentes infecciosos, o la inactividad, a menudo resulta en dolor, tensión muscular, y la correspondiente disminución del flujo sanguíneo. La Fascia dañada es la principal causa de dolor crónico y la disminución de la flexibilidad.

Un “punto gatillo” es un pequeño trozo de músculo contraído fuertemente, que corta el suministro de sangre a esa parte del músculo que resulta en irritación, dolor suave. Los puntos gatillo son un factor clave en dolores de cabeza, dolores de cuello, dolor de espalda y muchas otras dolencias comunes como el síndrome del túnel carpiano, la ciática, dolores de oído y dolores de muelas.

Postura, movimiento y fascia.

Para obtener un buen equilibrio corporal, una postura adecuada y un movimiento ágil, necesitamos una comunicación armónica entren las diferentes estructuras corporales ( tejidos, músculos, órganos huesos..) El encargado de mantener este equilibrio es en parte el entramado fascial capaz de transmitir las fuerzas de la manera adecuada optimizando las tensiones y autoajustandose gracias a las señales propioceptivas corporales.

Alteraciones del tejido fascial.

Las alteraciones en el tejido fascial se producen bien por desuso, bien mal uso o también por un sobreuso. Cuando este tejido se altera, se desorganizando, perdiendo la capacidad de transmisión de tensiones que le caracteriza y afectando directamente a nuestro movimiento y postura. Ha y que tener en cuenta que este tejido permite el correcto movimiento de los órganos viscerales por lo que una alteración del mismo puede influenciar también en nuestro metabolismo.

Por lo general, las alteraciones se manifiestan como un tejido más denso, que crea adherencias y rigideces que evitan un correcto movimiento y nos envía informaciones incorrectas sobre nuestro estado corporal y nuestra situación espacial por lo que el riesgo de lesiones aumenta.

El tejido conectivo reacciona y se optimiza mejor en movimientos multidireccionales y de pocas repeticiones. Al realizar movimientos funcionales, multiarticulares y en 3D permitimos que el tejido haga la función que le pertoca facilitarnos el movimiento en la vida real.

Los movimientos repetitivos en series cortas de intensidad con prestiramiento favorecen la reserva mecánica elástica de los tejidos. El tejido conjuntivo, y especialmente las estructuras pasivas del músculo (tendones y perimisio) poseen una gran capacidad de reserva de energía mecánica elástica, cosa que mejora y optimiza el rendimiento pasivo, optimizando así el uso de la contracción muscular y por lo tanto gastando menos energía.

La variabilidad tanto en ejercicios como en intensidades mantiene al tejido alerta para reaccionar ante los imprevistos, permite un buen deslizamiento entre las estructuras evitando las adherencias y estimula una buena irrigación del mismo optimizando su regeneración.

Qué esperar: Nuevas Posturas Dinámicas

Las posturas de Bowspring son dinámicas y en los ejercicios nos movemos en todas direcciones: hacia atrás y adelante, arqueamos hacia los lados, torsionamos y nos movemos arriba y abajo. También incorporamos ejercicios dinámicos como los saltos y  brincos en nuestra práctica. Además, las posturas de equilibrio son un gran centro de atención porque revelan los desequilibrios universales que todos tenemos.

Para ayudar a los alumnos en su aprendizaje  ofrecemos posturas dinámicas nuevas que incorporan:

  • Rodillas dobladas.
  • Talones flotantes.
  • Glúteos activos y elevados para apoyar la curvatura natural de la espalda lumbar.
  • Espalda alta expandida y hombros anchos.
  • Cuello y barriga alargados y con curvas.